Batman y el sueño imposible de la rebelión

A medida que va quedando cada vez más lejos la fecha de estreno de The Dark Knight Rises van proliferando las criticas en torno al ultimo capitulo de la trilogía sobre el hombre murciélago compuesta por Cristopher Nolan. 

Las objeciones oscilan entre las más simples como que la película no es fiel al universo Batman (desentiendo por completo que en realidad la trilogía lo que expone es la mirada de Nolan a dicho universo), a que el abanico de criticas sociales que aparecen en la película es excesivo, teniendo como paradigma la ocupación de la bolsa de Valores de Gotham como un reflejo critico al movimiento Occupy Wall Street.

 Sin querer ahondar en el hecho que el guión de The Dark Knight Rises ya estaba escrito antes que las masas indignadas comenzaran a acampar en los alrededores del centro financiero de Manhattan, cabe preguntarse si realmente es importante o no esta función critica dentro de las películas, si cumplen un rol determinado o, a estas alturas, son meros saludos a la bandera, dado que vivimos en una época –según Lars Iyer[1]– donde la Revolución ya no es posible.

Vale la pena extenderse un poco sobre este punto: si nuestra sociedad merced de la globalización y el orden capitalista parecen haber alcanzado una cristalización de su estructura, ¿qué sentido tiene entonces criticar este orden en base a la inmensa desigualdad que genera y a lo desprotegido que están los ciudadanos frente a los grandes núcleos de poder como son los gobiernos o las corporaciones?

Bajo este escenario, un realizador atento a su entorno como Nolan se da el tiempo para hacer su crítica al sistema, aunque esta crítica finalmente cae en saco roto.  Porque, o bien los críticos lo señalan como uno de los puntos débiles de la cinta, o los espectadores la ignoran porque lo que realmente les importa es ir a pasar un buen rato al cine, divertirse y sumergirse en una historia que por un momento les haga olvidarse de la mediocridad de sus vidas.

En este aspecto, la cinta por un lado, hace énfasis en la critica social, y por otro lado, nos presenta a Bane, un anarquista que encara el sueño de la rebelión (alerta de spoiler) al tomar la ciudad de Gothica, apresar a los policías y ofrecerle simbólicamente el poder a los ciudadanos, pero que en el fondo es solo un pretexto para consumar el destino final de Gothica: la destrucción absoluta. Ni aquel que encarna al anarquista por excelencia, Bane, cree que otro orden, otro mundo a estas alturas sea posible, sino más bien que solo la destrucción y la muerte es el negativo sincero al estilo de vida imperialista que rige nuestros destinos y que en nuestra época ha cobrado paulatinamente tintes cada vez más absolutistas e irrevocables, y que hoy es un orden monolítico.

Por lo demás, este aspecto de fuerte (e inútil) crítica social de la cinta supongo que desaparecerá en las próximas entregas del hombre murciélago. Con Nolan fuera del proyecto, no sería raro que se le entregara el mando de la saga a gente como Jon Favreau, con todo lo bajo que eso significa (romance, fuegos de artificio, Batman en el caribe, autos de lujo, etc).

De este modo, y pese a lo que digan los críticos, estamos claramente ante la mejor saga de Batman de todos los tiempos.  Antes de Cristopher Nolan, incompetentes de la talla de Joel Schumacher o Tim Burton se hicieron cargo del personaje, lo que, ya he dicho, volverá a ocurrir allá, en el oscuro futuro.  Por eso, pese a los problemas que pueda presentar la cinta, no queda otra que ponerse de parte de Nolan, un realizador serio e inteligente, que ha logrado emocionarnos hasta las lágrimas con la historia de un millonario, que disfrazado de murciélago, sueña por las noches con un mundo sin caos, bajo un orden inquebrantable, un mundo donde no hay protesta que valga y el Imperio de la Ley -que siempre beneficia solo a unos pocos- domina sin contrapeso.

Andrés Olave


[1] Lars Iyer dice en su ensayo “Desnudo en la bañera, asomado al abismo”: “Entre los puestos del mercado se escucha un parloteo fascinante, el ruido de una vida estable. Que brote un millar de flores y todo eso. Tal vez la muerte de la Literatura sea el síntoma del fin de algo que ha dejado de ser necesario. Tal vez debamos aceptar esta muerte. ¿Para qué evocar el espectro pantomímico del poète maudit, las sombras burlonas de Rimbaud o Lautréamont, con su botella de absenta y los ojos inyectados en sangre? Para los más prácticos, el fin de la Literatura no es más que el fin de un modelo melodramático, una falsa esperanza que ha seguido el camino del psicoanálisis, del marxismo, del punk rock y de la filosofía. Pero quienes somos menos pragmáticos nos damos cuenta de lo que se ha perdido, lo vivimos. Junto con la Literatura perdemos la posibilidad de la Tragedia y la Revolución, las últimas modalidades de Esperanza que teníamos a nuestro alcance. Y cuando desaparece la posibilidad de lo trágico, nos hundimos en una forma de pesar sin atributos, una vida cuya enorme tristeza carece de grandeza trágica. Ansiamos la tragedia, pero ¿dónde encontrarla, cuando sólo hay lugar para la farsa? La burla y el desdén son hoy las únicas reacciones que se dan cuando alguien lee en público un nuevo manifiesto. Todos los esfuerzos son tardíos, todos los intentos son impostados. Sabemos lo que queremos decir y oír, pero los nuevos instrumentos a nuestro alcance no duran mucho tiempo afinados. No podemos repetir fórmulas antiguas ni probar fórmulas nuevas, ambas posibilidades se han alejado telescópicamente de nosotros, reducidas a algo que nos suena. Somos como payasos de circo incapaces de estrujarnos todos juntos en un cochecito. Las palabras de Pessoa nos resuenan en los oídos: “Ya que no podemos extraer belleza de la vida, busquemos al menos extraer belleza de no poder extraer belleza de la vida”. Esta es la tarea que se nos ha encomendado, nuestra mejor y única salida.”

Anuncios

Un pensamiento en “Batman y el sueño imposible de la rebelión

  1. Y si no hay belleza en no poder extraer la belleza de la vida busquemos la no belleza de no extraer la belleza de la vida 😛

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s